
Horizonte astronómico de un observador y puntos cardinales.
El horizonte astronómico del observador es el plano perpendicular a su vertical que pasa por el centro de la Tierra. Su intersección con la esfera celeste es, por tanto, un círculo máximo de la misma.
Los puntos cardinales Norte y Sur del observador quedan definidos por la intersección del meridiano celeste del observador con su horizonte astronómico. Los puntos cardianles Este y Oeste por la intersección del horizonte astronómico del observador con el ecuador celeste.
Aunque, como es evidente, observaremos el cielo desde nuestra posición en la superficie de la Tierra (topocéntrica), todos los cálculos necesarios para obtener la posición habrán de realizarse como si la observación hubiese sido hecha desde el centro de la Tierra (geocéntrica), naturalmente por un hipotético observador con la misma vertical que la nuestra, como el representado en blanco es la figura siguiente. De otra manera no podráimos aplicar la trigonometría esférica y no podríamos resolver el problema:

Posiciones topocéntrica y geocéntrica. Aprenderemos a lo largo del libro a corregir las observaciones topocéntricas para convertirlas en geocéntricas antes de comenzar cualquier cálculo de la posición del barco. De modo que toda la descripción de la esfera celeste a partir de este momento se hace en términos del observador blanco (está muy pálido porque no le da el Sol), es decir, haremos una descripción de la esfera celeste geocéntrica, aunque la visión del cielo que tenemos cada que vez miramos hacia el cielo al salir a la calle es la visión de la esfera celeste topocéntrica. Las correcciones a aplicar para pasar observaciones topocéntricas a las correspondientes geocéntricas son, como veremos, sencillas y pequeñas cualitativamente hablando (aunque cruciales en lo que al cálculo de la posición se refiere). Por ello podemos olvidar de momento este detalle y considerar, a nivel descriptivo, el horizonte astronómico como el plano del suelo que tenemos debajo cuando miramos al cielo.